Busco más que imágenes: busco latidos.
La luz que toca la piel, la risa que se escapa sin aviso, las manos que se encuentran como si fuera la primera vez.
Cada foto es un susurro de lo que viviste, una pausa en medio del tiempo para volver a sentir.
Tu historia merece ser contada con la delicadeza de lo verdadero… y la poesía de lo que solo ocurre una vez.